Los últimos bosques naturales de pinsapo se encuentran en la serranía malagueña y en las montañas del Rif marroquí.


Donde terminan los pinsapos toman el relevo los pinos negros.

Esta sierra, mineralógicamente, es rica en hierro (de ahí le viene el nombre de Bermeja [roja]) y peridotitas, que no pasan desapercibidas al ojo por sus bellas texturas azules y aguamarinas.







































