5 grados a las 7:30. Pese a que va a pegar fuerte el calor en cuanto se levante más el sol, me abrigo porque voy a andar un rato por umbría y bajo el bosque.
Las hojas de las hayas crecen de forma horizontal, formando un tamiz que colorea la luz a medida que va amaneciendo sumergiendo el interior del bosque en una atmósfera teñida de verde y amarillento.
El hayedo crece en torno algunos arroyos y barrancos, sobre un estrato de cuarcitas blancas que con frecuencia afloran con sus característicos cortes lisos. Donde el hayedo termina empieza el robledal, la mayor parte aún deshojado, o el brezal, que tiñe las laderas de las montañas lejanas de un tono fucsia.
El bosque de hayas prácticamente sólo contiene hayas, incluso en los márgenes de los arroyos, y sólo en muy contadas ocasiones aparece un arranclán, un mostajo, serbales o acebos.
Afloraciones de cuarcitas
La luz del sol empieza a crear una atmósfera mágica
Un arraclán, para variar
A pesar de que estamos a las puertas del verano, las zonas de melojar siguen deshojadas en los valles altos.
Las hojas de las hayas filtran y colorean la luz del sol creando una sensación extraña de iluminación interior.
Para variar, un mostajo. Se le divisa claramente desde lejos por su tono más azulado en contraste con el verde vivo de las hayas.
Serbal
Al fin diviso al corzo, al que llevo escuchando berrear y escabullirse desde que llegué.
En los troncos podridos crecen hongos.
La Cuerda de La Pinilla con restos de nieve
Donde termina el hayedo comienzo un extenso brezal
Por la Cuerda de las Berceras, hacia el Alto del Parrejón. Las cuarcitas blancas, que se ven oscuras han dejado paso a pizarras oscuras, que se ven claras.
Por los jardines de la cuerda pululan escarabajos tigre verdes y colorados; y multitud de mariposas, la mayoría blancas, algunas metidas aún en el saco de dormir.
Al igual que ellas, me metamorfoseo, y cambio la vestimenta de campo a través a vestimenta de dominguero hortera con gorrito incluído.
El Ocejón, referente de la Sierra de Ayllón, a lo lejos.
Como el día está claro, se pueden divisar los Picos de Urbión hacia el noreste.
También se divisa el Moncayo.
Laderas teñidas de fucsia por el brezo en floración.
El sol pega con fuerza, pero por algunas zonas circula una corriente de aire fresca que pide manga larga.
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2019/05/31
2018/10/10
Montaña leonesa. Porma
Calizas fracturadas
Lepiota
Lapiaz
Se terminaron las calizas, cerradas por un crestón de cuarcitas.
Saltamontes con gotón
Ahora llueve
Ahora no llueve
Bosque de robles
Vecindario de árboles desplomado en bloque en el lecho
de lo que parece una laguna de temporada, ahora seca.
Piedra de sal para el ganado
Los estruendos de la cantera de calizas que se halla en la ladera de enfrente retumban por todo el valle.
Avellanos creciendo junto a arroyos y manantiales
Robles y serbales
covacha
2018/10/08
Montaña leonesa. Curueño
seta
hayedo
peñas calizas
2018/06/02
Pontón de la Oliva
Dolomías tableadas formando el cañón sobre este tramo del río Lozoya
Procesión de vacas vadeando el Lozoya por una isleta que divide el cauce.
El mismo prado que antes veía desde lo alto de los farallones.
Fresnedales a los márgenes del río
Jungla de espinos, zarzas y arces. Me tuve que abrir paso malamente arrastrándome por sendas de animales y a bastonazos.
Barranco formado por colapso del terreno donde afloran estas rocas laminares fácilmente quebrables... ¿lutitas?
Antiguo aprisco para ganado aprovechando una covacha
He cambiado a la ladera opuesta, de cuarcitas y pizarras, más xerófila, para huir de las zarzas.
A lo lejos montes de pizarra cubiertos por jaras.
Pinar de repoblación con un rico sotobosque crecido a su sombra.
Enebral disperso, jarales y praderas.
Cadáver de un cánido del que sólo quedan los huesos y el pelaje. Y el olor de la muerte.
Procesión de vacas vadeando el Lozoya por una isleta que divide el cauce.
El mismo prado que antes veía desde lo alto de los farallones.
Fresnedales a los márgenes del río
Jungla de espinos, zarzas y arces. Me tuve que abrir paso malamente arrastrándome por sendas de animales y a bastonazos.
Barranco formado por colapso del terreno donde afloran estas rocas laminares fácilmente quebrables... ¿lutitas?
Antiguo aprisco para ganado aprovechando una covacha
He cambiado a la ladera opuesta, de cuarcitas y pizarras, más xerófila, para huir de las zarzas.
A lo lejos montes de pizarra cubiertos por jaras.
Pinar de repoblación con un rico sotobosque crecido a su sombra.
Enebral disperso, jarales y praderas.
Cadáver de un cánido del que sólo quedan los huesos y el pelaje. Y el olor de la muerte.
Cardo mariano en las praderas florales.
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